Prohibido jugar al Counter Strike
Algunas cabezas empeñadas en buscar las causas de ciertos problemas en los lugares más ingenuos y que requieren de la menor exigencia intelectual salen de sus agujeros prehistóricos para poner el grito en el cielo. El argumento es el de siempre: que el cine, la televisión y los videojuegos violentos generan violencia. Vieja, mil veces discutida y con menos ideas que en las cabezas de muchos productores televisivos, la noticia permite al menos reflexionar sobre la veracidad y las sistemáticas tergiversaciones que se realizan periódicamente sobre el tema.
La presentación fue realizada por una fundación llamada Todos por Igual ante la Legislatura de Buenos Aires, aduciendo que el videojuego es “nocivo para la salud mental y psíquica” de los jóvenes. Parece que para esta gente (que discrimina lo mental de lo psíquico, vaya uno a saber por qué) el Counter Strike es el origen de una violencia que vendría a poner en crisis el “orden social” de la comunidad, ya que se trata del juego en red más popular desde hace años y que congrega diariamente a miles de jóvenes en diferentes cybers de la ciudad, transmitiéndoles, según parece, la capacidad virtual de transformarse con el tiempo en pequeños Michael Myers y salir a matar gente por ahi.
“Estamos frente a un juego que incita la violencia y, como tal, podría ser constitutivo del delito de incitación a la violencia colectiva, previsto y reprimido en el artículo 212 del Codigo Penal, siendo las víctimas más expuestas los vecinos menores de edad”, sostiene el abogado y presidente de la fundación, Mathías Valdez Duffau, en su presentación ante la justicia.
La demonización de los videojuegos es una constante que parte, entre otras cosas, de la estúpida idea de asociar “videojuegos” y “niños”. Pero lo cierto es que desde hace años los juegos para pc y para consolas vienen desarrollando un mercado cada vez más competitivo, convirtiéndose en todo el mundo, junto con el cine y la música, en una sólida rama de la industria del entretenimiento más centrada en los adolescentes y jóvenes adultos. Los juegos originales se venden con anuncios que alertan sobre sus contenidos explícitos y las restricciones para su venta a menores de edad, en teoría, están detalladas en el packaging del producto. Claro que si esto no funciona en países como el nuestro, donde el videojuego recién salido al mercado, la película aún en cartelera y el último disco de Sabina se compran en la misma esquina del barrio a un precio irrisorio, la culpa no es del Counter Strike.
Y la verdad es que un comportamiento que tiende compulsivamente a la prohibición es básicamente torpe y autoritario. Y en una sociedad que sistemáticamente se tapa los ojos para encontrar en decisiones ingenuas la solución de problemas de fondo, noticias como éstas no llaman para nada la atención. Eso sí, que miles de chicos etiquetados con ADD sean medicados a diario con Ritalina por estar más atentos en el colegio no le preocupa ciertamente a nadie.



Enero 24th, 2008 at 17:21 pm
nada
Enero 24th, 2008 at 17:28 pm
el que nada no se ahoga (?)
Enero 25th, 2008 at 0:01 am
El que se ahoga no sabe nadar
Enero 27th, 2008 at 16:51 pm
y el que hace nada es como un pez, nada
y bueno, nada
xD