Lo último y lo primero de los Coen
De la aplacante versión de la realidad convertida en pesadilla que es Sin lugar para los débiles, los hermanos Coen volverán al género de la comedia. La nueva película se llama Burn after reading y se estrenará en septiembre de este año en los Estados Unidos.
George Clooney, Brad Pitt, John Malkovich, Frances McDormand y Tilda Swinton serán los protagonistas de esta historia que gira sobre un espía expulsado de la CIA que pierde un disco lleno de información confidencial, que termina en poder de dos empleados de un gimnasio tan torpes como carentes de escrúpulos.
Parece que los hermanos realizadores, luego del increíble éxito de público y de la generosa cosecha de premios tanto dentro como fuera de su país, optaron volver al humor, los enredos y el absurdo. No es para menos. Porque si bien Sin lugar para los débiles tiene humor en varios momentos de su trama, éste es siempre corrosivo, incómodo y, definitivamente, muy negro. Es que no hay lugar en esta violenta representación de la realidad menoscabada por la codicia y el abusurdo para una sonrisa que no esté teñida de malas intenciones o de ambigüedades que mueven a la angustia.
Pero mucho se ha hablado ya de esta película, ganadora del Oscar en la última ceremonia de la Academia de Hollywood. Quizás sea interesante señalar que la incursión de los Coen en este tipo de relato violento y pesadillesco en código de policial no es algo nuevo en la carrera de los hermanos. De hecho, su ópera prima (y una de sus mejores películas) es también un policial con muchas de las cualidades del film protagonizado por Javier Bardem. La película es de 1984 y se conoe en Argentina como Simplemente Sangre (Blood Simple), y narra cómo un hombre contrata a otro para asesinar a su esposa y su amante, entre varias complicaciones y vueltas de tuerca. Superlativa, violenta, absurda, cómica y de una realización que si no es perfecta, bueno, le pega en el palo.
Simplemente sangre y Sin lugar para los débiles comparten mucho. Ambas representan el absurdo al que puede llegar el ser humano con tal de perseguir hasta el hartazgo la codicia y el exceso estúpido de sus intenciones. Sólo resta alquilar el DVD de la primera y volver a las fuentes de estos talentosos realizadores. Y a disfrutar del mejor cine.



