Las 5 mejores vueltas de tuerca
En muchas ocasiones nos disgustan y en otros momentos nos parecen geniales; eso sí, el giro imprevisto en la trama de una película, eso que suele llamarse “vuelta de tuerca”, siempre sorprende al espectador.
Algunos de estos giros inesperados son grabados en nuestra memoria y otros, a su pesar, se pierden en el olvido. A continuación, una lista con 5 de las mejores vueltas de tuerca del cine de los últimos años:
El Planeta de los Simios. Un grupo de astronautas se estrella en un planeta donde los simios hablan y gobiernan en el poder, mientras que los seres humanos son esclavos mudos y maltratados. Hacia el final, el protagonista (Charlton Heston) descubre en realidad que el planeta es la Tierra y que la nave espacial ha viajado hacia el futuro de la humanidad. ¡Cómo olvidar esa Estatua de la Libertad del final!
La Guerra de las Galaxias. Luego de varios giros, episodios y aventuras, la historia nos revela hacia el final que el malvado Darth Vader es el padre de nuestro héroe jedi: Luke Skywalker. También la saga nos dice que Luke y la Princesa Leia son hermanos y que, ciertamente, los besos que se han dado hasta el momento se tiñen de otro color. Ups.
Psicosis. Marion Crane se roba una valija llena de dólares de su trabajo, viaja por la ruta y se aloja en un motel donde es brutalmente asesinada en la ducha. La macabra revelación del final consiste en que Norman Bates, el dueño del hotel, cree por momentos ser también su madre, se disfraza como ella y asesina a las mujeres que lo atraen sexualmente. Eso sí, Norman usa peluca e imita la voz de su madre, no vaya a ser que se enteren los vecinos…
Sexto Sentido. “Veo gente muerte”, dice el pequeño con cara de inocente a un Bruce Willis psicólogo, muy serio y… ¡muerto! Claro que su condición de alma en pena el amigo Bruce la ignora hasta los últimos minutos de la película, algo que se convierte en uno de los mejores finales de la historia del cine.
El Club de la Pelea. Ese Tyler Durden que todos llevamos adentro el amigo Edward Norton lo materializa con tanta fuerza que, como quien no quiere la cosa, se convierte en un Brad Pitt musculoso, canchero y violento. La doble personalidad de Norton se revela hacia el final cuando la película hace un repaso de las situaciones que nos mostraban a ambos interactuando. Claro… ahora Norton está solito y comportándose como un loco desquiciado. Muy lindo todo, pero agarrado de los pelos.
¡Hasta próximas y mejores listas de cine!




Setiembre 5th, 2008 at 10:10 am
SANTIAGO TALLEDO TI AMOOOOOOOO